En resumen
- Los AHA funcionan mejor para pieles secas y envejecidas, estimulando colágeno y luminosidad desde la superficie.
- El ácido salicílico (BHA) es esencial para acné e imperfecciones porque penetra dentro de los poros y disuelve el sebo.
- Los PHA son los más suaves y seguros para pieles muy sensibles, comprometidas o recién tratadas dermatológicamente.
- Empieza con concentración baja, 2-3 veces por semana, antes de aumentar la frecuencia y número de productos.
Los ácidos químicos son ingredientes clave en dermatología moderna para renovar la piel sin microabrasión. Los tres principales (AHA, BHA y PHA) funcionan de formas distintas según tu tipo de piel y preocupación específica. Conocer sus diferencias evita irritación innecesaria y te ayuda a elegir el exfoliante que realmente funcione para ti.
Qué son los ácidos químicos
Los ácidos químicos exfolian disolviendo los enlaces de queratina que mantienen las células muertas pegadas a la piel. A diferencia de la exfoliación física (cepillos, scrubs), los ácidos actúan a nivel molecular y son más seguros para pieles sensibles. Su eficacia depende de tres factores: el tipo de ácido, su concentración (medida en porcentaje) y el pH de la fórmula.
AHA: hidroxiácidos
Los ácidos alfahidroxílicos (AHA) como el ácido glicólico y el láctico son solubles en agua. Actúan en la superficie de la piel, disolviendo los pegamentos que unen las células muertas. Son particularmente eficaces contra las líneas finas, la hiperpigmentación y la textura irregular. El ácido glicólico (el más pequeño) penetra profundamente y es el más irritante. El ácido láctico, al ser más grande, actúa en la superficie resultando más tolerante para pieles sensibles. También existen ácido tartárico y ácido málico, opciones menos comunes pero igualmente efectivas.
BHA: salicílico
El ácido salicílico (BHA) es soluble en aceite, lo que significa que puede penetrar en los poros llenos de sebo. Es el mejor para pieles grasas, propensas al acné e inflamadas, porque no solo exfolia la superficie sino que limpia dentro del poro. A diferencia de los AHA, el BHA tiende a ser menos irritante incluso en concentraciones altas. Funciona especialmente bien en pieles con comedones abiertos y cerrados.
PHA: polihidroxiácidos
Los ácidos polihidroxílicos (PHA) son moléculas más grandes que los AHA, lo que significa que exfolian más lentamente y permanecen en la superficie de la piel. El gluconolactona y el lactobiónato son los PHA más usados. Son los más suaves de los tres e ideales para pieles muy sensibles, reactivas o comprometidas. Además de exfoliar, muchos PHA tienen propiedades hidratantes y antioxidantes.
AHA para pieles secas y fotodañadas
Los AHA combaten el envejecimiento y mejoran la luminosidad porque estimulan la producción de colágeno. Si tu piel es seca, madura o tiene cicatrices de acné antiguas, un AHA es probablemente tu mejor opción. El ácido láctico es especialmente bueno porque además de exfoliar, sella humedad en la piel. Productos como Neostrata (disponibles en farmacias españolas a partir de 45€) o The Ordinary Glycolic Acid 7% (unos 6€ en Sephora) son accesibles y efectivos. Paula’s Choice AHA 10% (alrededor de 60€) es ampliamente recomendada. El ácido glicólico es más fuerte, así que si es tu primera vez con exfoliantes químicos, empieza con un AHA de menor concentración (5-7%) o con ácido láctico en lugar de glicólico.
BHA para acné y poros dilatados
El ácido salicílico es imprescindible si tienes acné activo, poros visibles o piel grasa mixta. Entra en los poros y disuelve el sebo, previniendo los comedones antes de que se formen. The Ordinary Salicylic Acid 2% (unos 5€) es eficaz y económico para probar. Paula’s Choice 2% BHA Liquid (aproximadamente 55€) es una versión más sofisticada gracias a su fórmula. Martiderm (marca española, 35-50€ en farmacia) ofrece séricos y mascarillas con BHA que funcionan bien para acné de grado leve a moderado. No sustituyas un BHA por una rutina dermatológica si tienes acné severo, pero sí acelera los resultados cuando se usa bajo supervisión. El ácido salicílico también mejora la rosácea leve, porque reduce la inflamación de los poros.
PHA: la opción más suave
Si tu barrera cutánea está dañada, tienes dermatitis atópica o acabas de terminar un tratamiento dermatológico intenso (láser o peelings químicos profesionales), el PHA es tu seguro. La gluconolactona es muy hidratante además de exfoliar. Exuviance, que usa gluconolactona, está disponible en farmacias españolas entre 40-70€. Paula’s Choice Hydralight Exfoliating Mist (contiene lactobiónato, aproximadamente 65€) es una opción líquida que se aplica como un tóner. El inconveniente es que el PHA exfolia más lentamente que el AHA o el BHA, así que si tu objetivo es renovación rápida, puede que no veas resultados visibles en menos de 4-6 semanas. Pero la tolerancia es superior y es seguro para usar incluso si tienes otras irritaciones activas en la piel.
Cómo elegir según tu piel y usarlos correctamente
Seleccionar el ácido adecuado
Empieza por identificar tu mayor preocupación. ¿Envejecimiento y manchas? AHA. ¿Acné y poros? BHA. ¿Piel ultra sensible o comprometida? PHA. Tu tipo de piel (seca, grasa, mixta) también importa, pero la preocupación principal gana. Una piel sensible con acné se beneficia más de un BHA suave que de un PHA, porque el BHA directo al poro es más eficaz que la tolerancia pura.
Incorporar en la rutina
Los ácidos se usan después de la limpieza pero antes de cualquier otro producto. El orden es: limpiador, tóner (si lo usas), ácido exfoliante químico, esperar 5-10 minutos a que se seque completamente, después sérico o hidratante, y finalmente protector solar obligatoriamente durante el día. No combines dos exfoliantes químicos diferentes el mismo día, porque el riesgo de irritación crece exponencialmente. Puedes combinar PHA con otros ingredientes (niacinamida, ácido hialurónico) sin problema, pero AHA y BHA juntos requieren más experiencia.
Concentración y frecuencia
La concentración importa más que la marca. Un 7% de ácido glicólico a pH correcto exfolia más que un 10% a pH incorrecto (demasiado alto). Las botellas no siempre especifican el pH, así que confía en marcas con reputación. Para principiantes, 2-3 veces por semana es el mínimo recomendado. Después de 4-6 semanas, puedes aumentar a 4-5 veces por semana si tu piel lo tolera. Concentraciones bajas (2-5%) son seguras casi cada noche; concentraciones altas (10-12%) mejor dejarlas a 1-2 veces por semana. Los dermatólogos recomiendan introducir un ácido a la vez durante al menos dos semanas antes de añadir otro, para identificar sensibilidades.
Productos disponibles en España y precios orientativos
La mayoría de exfoliantes químicos están disponibles en Sephora, El Corte Inglés, Primor, Druni y en farmacias de barrio. The Ordinary (distribuida por Deciem) ofrece AHA, BHA y PHA a 5-10€ cada uno: son los más baratos y funcionan bien, aunque las texturas no son elegantes. Paula’s Choice es más cara (50-70€ por producto) pero tiene fórmulas muy refinadas. Neostrata y Exuviance (marcas de laboratorio) cuestan 40-70€ en farmacia y son excelentes para piel comprometida. Marcas españolas como Isdin y Martiderm ofrecen opciones a 30-50€ con garantía de disponibilidad local. La Roche-Posay y Eucerin (disponibles en cualquier farmacia) tienen líneas con BHA suave a 25-40€, ideales para presupuestos ajustados. No gastes más dinero esperando mejores resultados: concentración, pH y consistencia importan más que el precio.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar AHA y BHA el mismo día?
No. Los dos juntos irritan demasiado. Úsalos en días alternos si quieres combinarlos, o elige uno según tu preocupación principal.
¿Cuánto tiempo tarda en ver resultados?
Entre 4-6 semanas de uso consistente. Los PHA actúan más lentamente. Si usas BHA para acné, algunos resultados aparecen en 1-2 semanas.
¿Qué hago si tengo la barrera cutánea dañada?
Evita AHA y BHA hasta que recuperes. Comienza con PHA una vez por semana, o pausa todos los ácidos durante 2-4 semanas enfocándote en hidratación e SPF.