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Guía completa para identificar tu tipo de cabello y porosidad

En resumen

  • Tu tipo de cabello (liso, ondulado, rizado, afro) es genético, pero la porosidad puede cambiar con el daño y los cuidados, por lo que necesita evaluación regular.
  • La prueba del vaso de agua es el método más confiable para identificar tu porosidad: solo necesitas un cabello, agua y 10 minutos.
  • El cabello con porosidad baja necesita productos ligeros que cierren cutículas, mientras que el de porosidad alta requiere acondicionadores densos y aceites oclusivos.
  • Identificar correctamente tu tipo y porosidad te permite elegir productos que realmente funcionan, ahorrando dinero en fórmulas que no se adaptan a tu cabello.

Entender tu cabello es el primer paso para cuidarlo de verdad. Muchas personas gastan dinero en productos que no funcionan porque no conocen su tipo de cabello ni su porosidad. Estos dos factores determinan cómo tu cabello absorbe agua y productos, cómo retiene la hidratación y qué tratamientos te funcionarán. La buena noticia es que puedes identificar ambos con pruebas simples en casa, sin necesidad de costosos análisis.

¿Qué es el tipo de cabello?

El tipo de cabello describe la forma de tu fibra capilar, determinada genéticamente. Se clasifica en cuatro categorías principales: liso, ondulado, rizado y afro o coily. Esta clasificación afecta la manera en que se distribuye el sebo natural (la grasa que produce tu cuero cabelludo) a lo largo de la fibra. En el cabello liso, el sebo viaja sin obstáculos, lo que lo hace más propenso a lucir graso. En el cabello rizado o afro, el sebo tiene dificultades para recorrer toda la fibra, por lo que las puntas suelen estar más secas aunque el cuero cabelludo esté grasiento.

Cómo determinar tu tipo de cabello

Cabello liso

Tu cabello es liso si cae sin rizos, ondas ni bucles cuando está mojado y secado al aire. El cuero cabelludo tiende a ser más graso porque el sebo se distribuye fácilmente. Aunque el cabello liso no suele necesitar productos humectantes intensos, requiere champús que no lo apelmacen y acondicionadores ligeros. Marcas como Schwarzkopf y L’Oréal Professionnel ofrecen líneas específicas para cabello fino o liso, con precios entre 6 y 15 euros el champú.

Cabello ondulado

Las ondas son más ligeras que los rizos: aparecen una o dos veces en toda la longitud del cabello cuando está seco naturalmente, o se forman al secar con toalla. El cabello ondulado es intermedio, con cuero cabelludo que puede ser normal o mixto. Este tipo responde bien a cremas de peinado y geles ligeros que definen la onda sin apelmazar. OGX y Moroccanoil tienen productos asequibles (entre 5 y 12 euros) que realzan las ondas sin peso.

Cabello rizado

Los rizos son espirales bien definidas que ocupan la mitad o más de la longitud del cabello. El rizo puede ser apretado o suelto, pero siempre vuelve a su forma original cuando está seco. Las puntas tienden a secarse porque el sebo no llega fácilmente. Este tipo necesita humectantes potentes, creams leave-in y geles de rizo que mantengan la definición. Cantu, Carol’s Daughter y líneas profesionales de Kérastase (precios entre 8 y 25 euros) se especializan en este tipo de cabello.

Cabello afro o coily

Los bucles muy apretados (coils) o el cabello afro es el más seco naturalmente porque el sebo casi no alcanza las puntas. Necesita productos ricos en aceites y acondicionadores profundos. La porosidad es frecuentemente alta en este tipo, lo que significa que absorbe agua rápidamente pero también la pierde igual de rápido. Marcas como SheaMoisture y Coco & Eve ofrecen mascarillas intensivas (entre 10 y 20 euros) formuladas para esta textura.

Entendiendo la porosidad del cabello

La porosidad es la capacidad de tu cabello para absorber y retener la humedad y los productos. Depende de cómo están de abiertas o cerradas las cutículas (capas externas de la fibra). Un cabello con porosidad baja tiene cutículas muy cerradas, lo que dificulta la entrada de agua y productos. Un cabello con porosidad alta tiene cutículas muy abiertas, por lo que absorbe rápidamente pero también pierde humedad rápidamente. La porosidad media está en el equilibrio.

La porosidad no está directamente ligada al tipo de cabello: puedes tener cabello liso con porosidad alta o cabello rizado con porosidad baja. Lo importante es saber cuál es tu porosidad porque determina qué productos usarás y cómo los aplicarás. Un cabello con porosidad baja no necesita humectantes tan intensos, sino productos que cierren las cutículas. Un cabello con porosidad alta necesita productos oclusivos (grasas) que sellen la humedad dentro de la fibra.

Cómo identificar la porosidad de tu cabello

Prueba del vaso de agua

Toma un cabello limpio, seco, sin productos y colócalo en un vaso con agua a temperatura ambiente. Si el cabello se hunde inmediatamente, tienes porosidad alta. Si flota durante varios minutos antes de hundirse, tienes porosidad media. Si sigue flotando después de 10 minutos, tienes porosidad baja. Esta prueba es la más rápida y fiable. Repítela tres veces con cabellos de diferentes partes de la cabeza para estar segura.

Prueba táctil

Toma un cabello entre el dedo pulgar e índice y deslízalo hacia la raíz. Si sientes la fibra lisa y plana, tu porosidad es baja. Si sientes pequeñas irregularidades o una textura ligeramente áspera, tu porosidad es media o alta. Un cabello con porosidad alta se siente notablemente áspero porque las cutículas están levantadas.

Observación del brillo y la hidratación

El cabello con porosidad baja suele verse brillante porque las cutículas cerradas reflejan la luz, pero a menudo se ve reseco porque los productos humectantes no penetran. El cabello con porosidad media brilla moderadamente y mantiene la hidratación bien. El cabello con porosidad alta absorbe productos rápidamente y se ve apagado, porque las cutículas abiertas dispersan la luz.

Cuidados según tu tipo y porosidad

Si tienes porosidad baja, necesitas productos que abran las cutículas temporalmente (champús con pH más alto) seguidos de acondicionadores ligeros. Las mascarillas profundas pueden hacer que tu cabello se vea más pesado sin beneficio real. Los aceites deben aplicarse en cantidades mínimas. Olaplex y K18 ofrecen tratamientos que remineralizan sin apelmazar (precios entre 20 y 45 euros).

Si tienes porosidad media, tu cabello es flexible. Puedes usar la mayoría de productos sin preocuparte. Los acondicionadores moderados, las mascarillas cada dos semanas y los aceites en cantidades normales funcionan bien. Fanola y Wella tienen líneas versátiles entre 8 y 18 euros que funcionan para este tipo.

Si tienes porosidad alta, tu enfoque es retener humedad. Los acondicionadores densos, los leave-in creams y los aceites son tus aliados. Aplica productos en cabello mojado (la fibra absorbe mejor) y usa técnicas de sellado (terminar con agua fría para cerrar cutículas temporalmente). Las mascarillas profundas una o dos veces por semana mantienen la hidratación. Cadiveu Absoluto y líneas premium de Kérastase (entre 12 y 30 euros) funcionan bien para porosidad alta.

Ajustes prácticos según la estación

La porosidad y el tipo de cabello pueden cambiar ligeramente con la temperatura y la humedad. En verano o en climas húmedos, el cabello tiende a absorber más humedad del aire. En invierno o en climas secos, pierde humedad más rápidamente. Si vives en una zona con cambios de estación, considera tener dos versiones de tu rutina: una para clima seco y otra para clima húmedo. El champú sigue siendo el mismo, pero el acondicionador y los productos de acabado pueden variar.

Preguntas frecuentes

¿Puede cambiar mi tipo de cabello con el tiempo? Tu tipo de cabello es genético y no cambia fundamentalmente. Sin embargo, la porosidad sí puede cambiar por daño químico (tintes, alisados), calor constante o falta de cuidados. Un cabello dañado se comporta como si tuviera porosidad alta, aunque naturalmente sea media o baja. Reparar el daño (cortes regulares, menos calor, mascarillas) puede devolver parte de su comportamiento original.

¿Cómo sé si un producto funcionará para mí sin probarlo? Lee la etiqueta y busca si el producto dice «humectante» (para porosidad baja), «acondicionador balanceado» (para porosidad media) o «nutritivo/oclusivo» (para porosidad alta). Las marcas profesionales como L’Oréal Professionnel especifican el tipo de cabello en la botella. Si el producto no tiene descripción clara, evítalo porque probablemente es genérico.

¿Necesito productos caros para cuidar bien mi cabello? No. Un buen champú, un acondicionador adecuado a tu porosidad y una mascarilla cada dos semanas (entre 5 y 15 euros en total) son suficientes. El cambio verdadero viene de usar el producto correcto para tu tipo y porosidad, no del precio. Schwarzkopf y OGX ofrecen fórmulas efectivas a precios accesibles.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener diferentes tipos de porosidad en diferentes partes de mi cabello?

Sí, es común. Las raíces suelen tener menor porosidad que las puntas, especialmente si tu cabello es largo o tiene daño acumulado. Por eso puedes aplicar acondicionador más generosamente en las puntas y de forma más ligera en las raíces.

¿La porosidad afecta el color del cabello teñido?

Sí. El cabello con porosidad alta absorbe el tinte más rápidamente y puede desvanecerse más rápido porque la cutícula no retiene bien el pigmento. El cabello con porosidad baja toma tinte más lentamente y retiene el color más tiempo. Si tienes porosidad alta, usa acondicionadores específicos para cabello teñido (entre 6 y 12 euros).

¿Cómo sé si mi cabello está dañado o solo tiene porosidad alta naturalmente?

El cabello naturalmente poroso sigue teniendo elasticidad: si estiras un cabello mojado, vuelve a su largo original. El cabello dañado se rompe fácilmente o no recupera su forma. Si sospechas daño, haz un corte cada 6 a 8 semanas para eliminar puntas dañadas mientras reparas con mascarillas intensivas.

Escrito por
Redacción Aldergleam

Equipo editorial de Aldergleam en España. Explicamos técnicas de maquillaje, cuidado del cabello y de la piel y los looks de alfombra roja con información contrastada, sin recomendaciones patrocinadas encubiertas.